¡Sí, quiero!
Cuando uno mete un gol con la mano, el gol no es válido y a uno lo expulsan. Pero en un mundial de fútbol, Maradona lo hizo. Para él, fue la mano de Dios, pero la verdad es que no fue más que una falta no cobrada. Las reglas existen, y cuando no se respetan, lo más probable es que eso nos traiga consecuencias, como podría haberle traído a Diego Armando.
Cuando uno mete un gol con la mano, el gol no es válido y a uno lo expulsan. Pero en un mundial de fútbol, Maradona lo hizo. Para él, fue la mano de Dios, pero la verdad es que no fue más que una falta no cobrada. Las reglas existen, y cuando no se respetan, lo más probable es que eso nos traiga consecuencias, como podría haberle traído a Diego Armando.
En la convivencia humana, también existe una serie de reglas. Los hombres y mujeres, buscamos a alguien del sexo opuesto para perpetuarnos. Esa unión pretende ser una unión perenne, en la que se cumple lo que los griegos decían: que el hombre ha nacido partido en dos por su pecado original, y no descansa hasta encontrar a esa otra mitad para ser realmente feliz. Buscamos entonces a alguien que nos permita hacer de esa unión, si es que esa es nuestra vocación, una unión con el creador.
Cada vez es más común, encontrar parejas que conviven por reconocerse como lo que les faltaba en la vida. Lo natural, es que afirmen públicamente ese hallazgo ante la sociedad, en un rito milenario: el matrimonio. Sin embargo, cada vez menos parejas llegan a concretar ese vínculo. Alegan una serie de argumentos: que el rito es arcaico, que en nada contribuye a afirmar ese amor que ya se tienen. Basta la afirmación de ambos y entre ambos, de que se aman y vivirán juntos por siempre.
Es curioso, pero ocurre que en muchos de estos casos, los convivientes son hijos de matrimonios establecidos. Admiran a sus padres y en particular, su vida matrimonial, reconociendo que ha sido fiel, plena, generosa. Pretenden lograr los mismos logros que ellos sin casarse, sin darse cuenta que no se puede imitar a una persona sin hacer lo que esa persona hizo. O sea, no se puede imitar el matrimonio sin contraerlo, así como en el fútbol se requiere el cumplimiento de ciertas normas y no se puede meter un gol con la mano.
Joaquín García-Huidobro, dice en uno de sus libros: “Quien elige casarse, en vez de limitarse a convivir, apunta a una forma muy alta de libertad. La libertad no se mide por la carencia de vínculos sino por la calidad de los que se tienen y el amor con que se ponen en práctica”.
¿Por qué entonces, con esto relativamente claro, los jóvenes nos casamos menos? Teorías hay muchas, sin embargo, recientemente escuché una que me convence. Es que la juventud tiene un miedo exultante al fracaso. No se quieren casar para tener la “libertad” de irse solos ante el primer augurio de frustración, y así salir victoriosos ante la comunidad que habría escuchado de boca de ambos que afirmaban su amor para toda la vida.
Es mentira que los que se casan –incluso quienes están a favor del divorcio– lo hacen con el afán de durar pocos años. Todos lo hacen con la ilusión de durar para siempre. Y al estar poco seguros, mejor, vivamos cada uno para sí, que es lo que usualmente ocurre en los que conviven. En una relación en donde prima el egoísmo, un darse a medias y con condiciones, ¿qué es lo que nos une?
No es verdad entonces que el convivir es una institución como lo es el matrimonio. Ojalá que quienes practican esta forma de vivir, vean en el matrimonio la real oportunidad en donde cobijar sus aspiraciones. Y que digan pronto como muchos algún día esperamos decir, ¡sí, quiero!

10 comentarios:
No podía ser otro sino don Felipe Castillo,quien más que él puede pensar así?
"En la convivencia humana, también existe una serie de reglas"
Según usted don Felipe ¿quién estableció estas reglas?¿en qué código,constitución u otro similar se dictan estas reglas?
Para variar usted y sus pensamientos pacatos, moralistas, mojigatos.
Que lata!! es mejor opinar en el blog de Marta Salazar.
Antonia.
¿Quién más puede pensar así? Yo también.
Felipe: Estuve haciéndole unos ajustes al sistema de links y puse tu blog. Saludos,
Álvaro P.
En muchos países árabes las reglas dicen que debes casarte con tantas mujeres como puedas mantener (poligamia). En otros países, las reglas dictan que debes casarte con quien tus padres elijan.
Es mejor que cada uno elija lo que más le acomoda. En mi caso, no me voy a casar. Tus reglas me importan bastante poco. De hecho, ¿te gustaría que yo dictase las reglas?
¿O te gustaría que los talibanes nos dictasen las reglas?
Felipe:
Creo en el matrimonio, de echo me caso en un par de meses, pero llevo bastante tiempo conviviendo con mi futuro esposo, él es mi compañero y en realidad no lo será más ni menos al contraer matrimonio, si no nos habíamos casado antes era por otro tipo de problemas, pero no por tener un "miedo exultante al fracaso".
Mis padres se casaron y llevan 35 años juntos, obviamente han sido felices pero también estuvieron a punto de separarse muchas veces (gracias a Dios mi madre es una mujer fuerte)pero yo no quiero ni pretendo imitarlos, el amor es como la ruleta rusa...aveces te toca lo bueno y aveces no, lo que sucede es q cuando te toca lo bueno no todos lo vemos.
pero me gustaría saber si tu te has casado alguna vez o si has convivido, solo para saber.
Saludos
Nohelia
Bueno, Antonia te preguntabas, ¿quién más puede pensar así? te cuento que yo concuerdo absolutamente con Felipe, y mucha más personas de las que te podrías llegar a imaginar si creemos en la importancia del matrimonio como un compromisio para toda la vida, una entrega absoluta a otra persona, ¿Por qué? por que por medio del sacramento, por medio de esé, Sí, estamos dandonos por completo de una manera generosa y desinteresada. Concuerdo con que la mejor explicación al miedo al compromiso es el miedo al fracaso, a no atreverse a arriesgarlo todo, en un mundo donde muchas veces se busca lo fácil lo seguro, pero que no considera que la verdadera felicidad. está en darse generosamente, en arriesgarse por los demás y luchar por lo que uno quiere ser , ya que es el esfuerzo la lucha diraia lo que finalmente nos hace crecer y desarrollarnos.
Ale:
Quien te dijo que convivir es menos meritorio q casarse?Crees que no es un compromiso igual?
los hijos q se tienen dentro de una convivencia no tienen los mismos derechos que los que nacen dentro del matrimonio?o talvés piensas que aquellas admirables personas quer ser unieron en matrimonio no se van a separar a la primera de cambio cuando conozcan a otra persona y se aburran de la que tienen al lado?o que aquella mujer golpeada y humillada por su esposo no se pueder separar?quien a dicho quer los convivientes nos separamos al preimer peroblema?Levo 12 años de feñiz convivencia, he tenido peleas y problemas pero como toda pareja, ya sea matrimonio o no?
Antonia.
Antonia! gracias x el elogio a mi blog, pero, en lo que toca al matri, yo estoy 100% de acuerdo con él!
a propósito de Maradona, les recomiendo leer el blog de Esteban Löb... también en lo que dice sobre el matrimonio (el suyo),
sobre el matrimonio de sus hijos (uno de mis posts favoritos), etc. Para quenes quieran saber cómo se puede vivir un matrimonio para toda la vida, ser feliz y seguir enamorado (Esteban tiene 71 ó 72, no sé), les recomiendo su blog!
Querida Nohelia, puede ser que el tuyo sea, hasta ahora, lo que se llama un matrimonio natural, esto es, un matrimonio que es matrimonio, pero sin estar documentado, por así decirlo ante el mundo...
lo mismo, le podría decir a Antonia...
yo pienso que hay que buscar una nueva forma de vivir el matrimonio, como una aventura... no como la lata en que se ha convertido desde que los ilustrados lo transformaron en una sociedad de fines sexuales y monetarios,
no, el matrimonio es más, mucho más que eso! más bien, es algo muy distinto! es, como dice Ale, la búsqueda de la felicidad!
la alianza matrimonial de que se ha empezado a hablar entre los abogados del s. 21 es más que un contrato... que regula las "obligaciones matrimoniales"... mucho más, es más profundo y más auténtico...
Por favor, no imiten al matrimonio europeo que, con liberación y todo, a mi modo de ver -y yo vivo en Europa- se parece más a una tumba compartida que a un... a una comunión de personas...
ver mi artículo en el blog "Columnas en La Segunda", "El matrimonio no es un contrato".
PS: Antonia! no te he visto en mi blog! por qué no vienes y opinas?
Marta:
Lamentablemente aquí en Chile el matrimonio si es un contrato, te recuerdo Marta que nuestro codigo civil en el artículo 102 define el matrimonio de la siguiente manera: "es un contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen actual e indisolublemente por toda la vida, con el fin de vivir juntos, de procrear y de auxiliarse mutuamente"
Yo encontré "mi felicidad" sin firmar este contrato, en realidad ya nisiquiera lo encuentro necesario.Es más duradero y verdadero un pacto, que un contrato.Mi pacto de amor no necesita papeles, no necesita reconocimiento ante la ley, ante los hombres, mi pacto de amor dura 24 horas al día, 365 días al año, obviamente no será eterno, nada en esta vida lo es,la persona que tengo a mi lado es mi compañero, no es mi esposo, esposo es aquel q firma un contrato, mi compañero es más que eso.
Encuentro espectacular que tu quieras casarte, y no estoy en contra del matrimonio no me mal entiendas es solo que no lo creo necesario para ser feliz con un compañero.
Saludos afectuosos.
PD. trate de entrar a tu blog pero no pude.
Antonia
Lástima que hoy se asemeje el concubinato a la relación marital, y lástima también que haya quienes crean que el Matrimonio es simplemente lo que dice el código civil.
El matrimonio es una institución natural y responde a la Ley, no a la ley, que simplemente debe recogerlo para que haya orden en la justicia humana al respecto.
Concuerdo con Marta, el matrimonio no es un contrato.
Felipe, me impresionaste, no sabia que tenias un blog!!
Absolutamente de acuerdo contigo, yo se lo que es casarse joven (si es que joven es 26 años)y que te miren como un bicho raro, o que te pregunten ¿te casate porque estas embarazada?jaja
Diria que hasta hay discriminacion para los recien casados jovenes, La mayoria no comprende que todavia hay gente que se case porque cree en el matrimonio... y para mi no es nada terrible ni arcaico, actualmente soy muuy feliz, es realmente maravilloso ir creciendo con alguien al lado, soportando los buenos y malos momentos, codo a codo, apoyandonos y aprendiendo juntos.
Me quedo con la ultima parte del articulo 102 del cc ..."por el cual un hombre y una mujer se unen actual e indisolublemente y por toda la vida,con el objeto de vivir juntos, procrear y auxiliarse mutuamente"
Sabias que nuestra definicion de matrimonio es considerada una de las bellas del mundo por su redaccion?
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