sábado 31 de mayo de 2008

Verdes de Orgullo

A muchos de quienes hayan viajado al extranjero, sobre todo si fue a algún país vecino, de seguro les habrá llamado la atención la policía del país al que han llegado. E inevitablemente los comparamos con nuestros carabineros. En Paraguay, por ejemplo, es esperable que un policía le cobre “directamente” a uno la multa que ha infringido; y en Perú, también es usual que pidan alguna “cooperación” para comprar la comida de la noche, bajo amenaza de ser llevado detenido a un sitio no muy agradable.

En Chile, a cualquiera de nosotros le daría miedo ofrecerle dinero a un carabinero para que no nos ponga una multa, o nos deje pasar el alcotest.

Nuestra policía, es encomiable. Claro, debe haber casos excepcionales de carabineros como para no sacarles el sombrero, pero la mayoría de los hombres de verde son sinónimo de seguridad, entrega por los demás y amor a la patria.

El General recién fallecido, también. Se había hecho familiar escucharlo hablar de “sus hombres”, y de cómo cuando un delincuente mata a un carabinero, está asesinando Chile. También era habitual escucharlo pedir justicia por los crímenes cometidos contra sus subalternos, haciéndose ver como víctimas de una política gubernamental que les pide ejercer su labor con las manos atadas por antiguas reticencias del gobierno militar.

Fue un gran hombre, sí. Es cosa de leer las cartas a los diarios de quienes lo conocieron de cerca. En una carta publicada el Viernes 30 en “El Mercurio”, las Señoras Isabel Forestier y Pilar Molfino, relatan la manera en que el General sentía el peso de la institución sobre sus hombros, el de cada carabinero y sus familias. Su señora, católica ejemplar, tenía un especial cuidado por las mujeres de los carabineros muertos en labor, acogiéndolas, preocupándose de esos detalles que sólo las mujeres toman en cuenta en momentos tan difíciles como la muerte de un ser querido.

Carabineros ha perdido un líder, como bien ha comunicado la institución. Un líder que representa el ideal del carabinero por el que todos estamos orgullosos: entregado por su patria y por el prójimo, probo, honesto, gallardo. El general pedía encarecidamente a sus subalternos realizar su trabajo con amor, a pesar de todas las contrariedades que puedan haber: malos sueldos, malos tratos. Esto, sólo lo pueden comprender quienes tienen esa vocación, la de servir a Chile y la patria como carabinero. Una vocación sin duda, que hoy los llena de orgullo tanto como a nosotros nos llena de orgullo tener la policía que tenemos.

De pasada, aviso que estas columnas pueden aparecer los Sábados o los Miércoles, por problemas de imprenta, no así en el blog en donde seguirán apareciendo los Sábados. Y que a partir de la próxima semana, serán craneadas y administradas desde el viejo mundo.

7 comentarios:

Marta Salazar dijo...

excelente artículo! gracias! siempre he pensado eso de los carabineros, incluso comparándolos con los policías alemanes!

acá hemos tenido casos de policías que se quedaban ellos mismos con el dinero de las multas,

yo misma (qué idiota soy) fui víctima de uno de ellos...

saludos!

PS: Pilar Molfino vivió varios years en Alemania :)

Anónimo dijo...

Felipe:

Por una vez concuerdo contigo, el General Bernal era una excelente hombre.
Sin lugar a dudas una tremenda perdida pa el país.

ATTE,

Nohelia

Acción Civil Política dijo...

En lo personal, creo que las únicas instituciones cuyos representantes tienen verdadera vocación de servicio son los carabineros y bomberos.
Siempre están en todas.

Que políticos, abogados, ingenieros, médicos, periodistas, actores, animadores...ni nada.

Y sin embargo, son mal pagados. Quizás por eso la vocación aflora con fuerza.

Felipe A. Castillo Farías dijo...

Concuerdo contigo, "acción civil política".

Saludos

Anónimo dijo...

Bernales fue un patriota.-
RIP

Rafael Loyola Domínguez

Paula O'Reilly dijo...

Creo que el Director General de Carabineros recien fallecido tenia algo màs que vocacion de servicio. Era real representante de la Fuerza Policial de Chile, con solo escucharlo uno se podia dar cuenta que la Instituciòn era su vida y los subalternos estaban tranquilos bajo su mando.
Gran ejemplo para todos nosotros, profesionales que creo que si tenemos vocacion, a lo mejor nos hace falta algo mas de compromiso real con nuestro paìs.

Chile Liberal dijo...

Paula O'Reilly: ¿nunca se te ha ocurrido tener un Servicio Policial en vez de una "Fuerza Policial"? ¿O te gusta que te den órdenes?